010

Sinopsis:

Se disponen en el espacio dos video-esculturas a escala humana. Cada una de ellas está compuesta por una esfera de vidrio transparente, la cual es sostenida por un trípode (como los utilizados para fotografía o iluminación).

Cada esfera contiene en su interior un mini proyector, que proyecta sobre la esfera de enfrente el video de un ojo.

Cuando un ojo se desenfoca ligeramente el otro parpadea como buscando reestabilizar la imagen, hasta que lo logra.

El público puede interponerse entre las esculturas, interfiriendo así en el recorrido de la proyección, que va desde uno de los ojos hasta el otro.

Memoria conceptual:

"010" es una instalación que trata acerca de la construcción de la mirada, operando con algunos de los símbolos que intervienen en las relaciones humanas posmodernas.

En un contexto de relaciones humanas hipermediadas, hoy más que nunca la mirada es un proceso constructivo-perceptivo, que aunque aparenta cierta pasividad, actualmente involucra gran parte de las energías humanas.

La instalación contrapone esa aparente pasividad con la hipermediación contemporánea de la realidad.

El interés no está puesto tanto en como un individuo particular construye la mirada de otro, sino más bien en el proceso simultáneo mediante el cual, cada uno de los individuos de un grupo social más amplio, mira mientras es mirado, y construye mientras a su vez es construido.

El nombre:

El nombre "010" resume la tríada individuo-relación-individuo, destacando un valor-relación (el "1") entre dos individuos constructores-perceptores (los "0"). Por ello el nombre es tanto una herramienta que transforma en íconos los elementos de la instalación, como también un modo de establecer un criterio de valoración. A su vez, el nombre es simétrico, refiriéndose a lo especular del espacio propuesto.

En sistema binario 010 equivale a 2 en decimal. Esto enfatiza la necesidad de que haya 2 elementos para establecer una relación. “010” propone la cuestión de lo digital, lo informático, lo mediado.

Contexto:

La manera en que se construía la mirada en la prehistoria fue diferente a cuando comenzó a disponerse de escritura. No se construía al otro del mismo modo en la edad media, que en el siglo XX cuando los medios de comunicación e información se multiplicaron y difundieron.

El siglo XXI propone un modelo propio y singular de construcción del otro, signado quizás por una curiosa novedad: si para condicionar la mirada ajena antes íbamos a la peluquería o nos poníamos determinado perfume, ahora editamos nuestro perfil en MySpace ó Facebook. Por ello, considerando las complejas posibilidades del procesamiento de imágenes, es irónico que confiemos a ellas para la construcción del otro.

De este modo nuestra época redefine los conceptos de verdad y verosimilitud, y de realidad y ficción, quizás acercándolos como nunca antes.

Más información sobre el proceso: http://lasideasdelproyecto.blogspot.com