El viernes 8 de julio, con el apoyo de CEIArtE y Proyecto Amauta, Natalia Pajariño y Bernardo Piñero realizamos una nueva versión de Graffiti en la ciudad de Cusco, Perú. En esta oportunidad se fotografiaron y animaron graffitis de esta misma ciudad, que luego se proyectaron en un estrecho pasaje peatonal del centro.
Diferencias/cambios en el montaje y la interfaz
La intervención contó con una interfaz gráfica rediseñada y con un renovado sistema de interacción sonora. Una nueva tableta gráfica y mejoras en la programación, hicieron que el dibujar sea más sencillo e intuitivo.
A diferencia de la anterior intervención, en esta ocasión la proyección sobre la pared donde se visualizaban las inscripciones mientras eran realizadas se reemplazó por un monitor de computadora ubicado sobre la misma mesa que la tableta.

Esta vez, los mensajes sonoros se registraron mediante un sistema automático, capaz de percibir al usuario hablando cerca del micrófono. Al detectar un volumen mayor a un umbral determinado, se iniciaba la grabación.
La experiencia
Realizamos la intervención en un pasaje público de la ciudad de Cusco. Estos pasajes tienen la particularidad de estar rodeados de edificaciones que combinan estilos arquitectónicos incaicos y coloniales. Debido a su gran valor cultural, las paredes de la ciudad son celosamente custodiadas a fin de que nadie las deteriore.
La reacción de la gente frente a la intervención fue asombrosa. Muchos de los que pasaban por el lugar se acercaron a nosotros; nos preguntaron sobre los conceptos y objetivos, y nos animaron a "grafitear los muros incas". Casi todos se decidieron a intervenir con mucho entusiasmo, formaron una fila para organizarse, y algunos participaron más de una vez. Luego de dejar su graffiti, se quedaban esperando verlo proyectado en la pared, mientras alentaban a los demás a involucrarse. Algunos después de un rato, trajeron a otras personas para participar.
La realización de graffitis fue constante durante las dos horas que en las que transcurrió la intervención.
Debido al sistema automático de grabación de mensajes sonoros, las personas que participaron de la actividad no registraron sonidos intencionalmente, sino que eran grabados de manera involuntaria según la intensidad de las conversaciones que mantenían entre sí. Esto resultó en una reproducción aleatoria de voces y sonidos ambientales del momento, lo que dotó a la intervención de un matiz de eventos sonoros sorpresivos que no habíamos previsto.
Conclusiones
La diferencia entre la reacción de la gente de Cusco y la de Buenos Aires, fue muy notoria. El entusiasmo y la desinhibición al participar en algo desconocido vistos en los cusqueños, contrastaron con la tímida participación observada en “Graffiti Subte”.
Creemos que este contraste se debe principalmente a las diferentes características socioculturales. Aunque muy probablemente haya influido el hecho de que en esta instancia, el espacio intervenido fue la calle: un pasaje público y bastante transitado.
Entre las similitudes de ambas intervenciones podemos señalar que algunas preguntas fueron muy similares: “¿es gratis?”, “¿hay que pagar para participar?”. También en Cusco la gente más joven representó un gran porcentaje del total. Asimismo, muchos adultos reconocieron la oportunidad y aprovecharon para dejar su marca en el lugar.
Ver imágenes de la Intevención Graffiti Cusco.
Esta obra comenzó a desarrollarse durante 2005 y 2006, en el marco de las materias Artes Electrónicas I y II (cátedra Dr. Ricardo Dal Farra), de la Licenciatura en Artes Electrónicas de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.